
Por: Redacción EL ALTAVOZ
EL ALTAVOZ tiene entre sus objetivos la promoción de la cultura ciudadana, la asociatividad y el trabajo en red. Por eso considera de vital importancia la necesidad de tener en la Católica sólidos y poderosos consejos estudiantiles que trabajen verdaderamente por el bienestar de los estudiantes y no meros representantes que se sienten en una silla a hacer la pantomima de una representación estudiantil. Por eso desde este espacio promoveremos la creación de dichos consejos y haremos seguimiento y pediremos cuentas a cada uno de los representantes de las ocho facultades de la Universidad, quienes están obligados a contarle a sus representados que es lo que se discute en los denominados consejos de facultad.
En la historia reciente de la Universidad (15 años, quizás) no es posible encontrar un referente exacto de la existencia de Consejos Estudiantiles (CE) por facultades, -salvo la reunión de todos los representantes de curso-, ni mucho menos un Consejo Estudiantil Universitario (CEU), orgánicamente estructurado, cohesionado y con un plan de acción definido. Motivo por el cual no existe una cultura de participación estudiantil activa y de hecho se desconoce que es un CE y cual es su razón de ser.
Pues bien, un CE es un espacio amplio donde convergen todos los estudiantes para proponer, discutir y estructurar proyectos que conduzcan a mejorar el bienestar estudiantil, la calidad académica y administrativa de la facultad. Al mismo tiempo, es el CE quien se encarga de defender y materializar esas propuestas. Ahora bien, ¿Por qué es necesario el CE? Entre otras cosas:
· Porque solo con la unidad estudiantil se pueden ganar y consolidar propuestas ante cualquier estamento.
· Porque solo cuando participamos y construimos entre todos, logramos apropiarnos de nuestros problemas y las soluciones.
· Porque solo con un proceso como éste, se logra dar continuidad a los proyectos, garantizando así, su progresiva consolidación.
· Porque sólo organizándose se gana en conciencia, coherencia y eficiencia.
· Porque en un proceso de acreditación ante el CNA la organización de los estudiantes es vital para los pares.
· Porque al ser el estudiante la esencia de la universidad, debe tener una representación activa y constructiva en todas las instancias de ésta.
Lo anterior entonces para dar respuesta al porque se necesita un CE, ahora la pregunta es ¿Qué hace un CE?
· Hace converger las expectativas e iniciativas de los estudiantes para integrar con ellas, propuestas que propenden por el mejoramiento de sus condiciones.
· Informa y convoca a los estudiantes con la periodicidad requerida para mantenerlos al tanto de la marcha de la universidad y de las cuestiones que le puedan beneficiar y afectar.
· Coordina las acciones necesarias para sostener sus opiniones y ganar la puesta en marcha de las propuestas.
· Interlocuta oportunamente con todos los estamentos de la Universidad con miras a coordinar actividades conjuntas que vayan en beneficio de toda la comunidad.
· Propicia espacios formativos que complementen los perfiles profesionales de los estudiantes de la facultad, aludiendo a temas de investigación, crecimiento y académicos de toda índole por medio de seminarios, talleres, simposios, tertulias, cine foros, conferencias, etc,,,
· Fomenta actividades que nutren los procesos de organización e integración estudiantil en todos los niveles, tales como torneos intercursos (académicos y deportivos), festivales culturales, ciclos de conferencias, encuentros, congresos, muestras estudiantiles, jornadas de solidaridad, entre otros.
Tener un CE ofrece muchas ventajas, ganamos todos, tanto directivos y administrativos como los estudiantes y egresados, se logra cohesión, sentido de pertenencia, amor por la universidad, ahora bien, a grandes rasgos puede decirse que se gana:
· Un verdadero proceso democrático de construcción y reestructuración curricular.
· Proyectos de integración interdisciplinaria que contribuyan a la formación de nuestros profesionales.
· Líneas de investigación en consonancia con la realidad de nuestra sociedad y las necesidades del país.
· Un fortalecimiento de la evaluación del personal docente que vele por la calidad académica de la Facultad.
· Promover grupos de investigación mixtos (profesores y estudiantes) como escuelas de formación investigativa que cualifiquen nuestros profesionales.
· Generar mecanismos de bienestar que garanticen la permanencia de los estudiantes en la universidad, más allá del asistencialismo.
· Realizar propuestas productivas que le permitan a los estudiantes aliviar su economía personal.
· Realizar un estudio sobre los requerimientos materiales básicos necesarios para el bien estar: baños, biblioteca, audiovisuales, instalaciones, salas de estudio, etc.
· Incidir efectivamente en las políticas de la facultad y de la universidad.
· Ser tenidos en cuenta en las revisiones al reglamento del estudiante no solo de manera consultiva sino también decisoria.
Lo anterior y mucho más hace un verdadero Consejo Estudiantil, ¿existe en la actualidad algo parecido en la Universidad Católica de Colombia? De ninguna manera. De modo pues que, las nuevas generaciones tienen una gran responsabilidad, o siguen siendo unos estudiantes pasivos, sin alma y sin voluntad para trabajar por el bienestar estudiantil o se ponen la camiseta, trascienden y dejan huella en su paso por esta que para toda la vida será nuestra casa.
Como ven, un Consejo Estudiantil no es un capricho, es una NECESIDAD!!!!!
Ver algunos Consejos Estudiantiles de otras universidades:
Facultad de Psicologìa / Universidad Santo Tomas
Facultad de Medicina / Universidad del Rosario
Consejo Estudiantil / Politecnico Grancolombiano
Facultad de Administraciòn / Universidad del Rosario
Consejo Estudiantil Uniandino / Universidad de los Andes
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